lunes, 26 de enero de 2009

Meditacion a Nuestra Señora de los Dolores

Los Evangelios muestran a la Virgen Santísima presente, con inmenso amor y dolor de Madre, junto a la cruz en el momento de la muerte redentora de su Hijo, uniéndose a sus padecimientos y mereciendo por ello el título de Corredentora.La representación pictórica e iconográfica de la Virgen Dolorosa mueve el corazón de los creyentes a justipreciar el valor de la redención y a descubrir mejor la malicia del pecado.Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares. Un poco de historia Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares.
La fiesta de nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre y recordamos en ella los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida, por haber aceptado ser la Madre del Salvador.
Este día se acompaña a María en su experiencia de un muy profundo dolor, el dolor de una madre que ve a su amado Hijo incomprendido, acusado, abandonado por los temerosos apóstoles, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos. María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nosotros no la comprendamos. Es Ella quien, con su compañía, su fortaleza y su fe, nos da fuerza en los momentos de dolor, en los sufrimientos diarios. Pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo, en nuestro corazón, para así unir los sacrificios de nuestra vida a los de Ella y comprender que, en el dolor, somos más parecidos a Cristo y somos capaces de amarlo con mayor intensidad. ¿Que nos enseña la Virgen de los Dolores? La imagen de la Virgen Dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Encontremos en Ella una compañía y una fuerza para dar sentido a los propios sufri-mientos.
Cuida tu fe: Algunos te dirán que Dios no es bueno porque permite el dolor y el sufrimiento en las personas. El sufrimiento humano es parte de la naturaleza del hombre, es algo inevitable en la vida, y Jesús nos ha enseñado, con su propio sufrimiento, que el dolor tiene valor de salvación. Lo importante es el sentido que nosotros le demos. Debemos ser fuertes ante el dolor y ofrecerlo a Dios por la salvación de las almas. De este modo podremos convertir el sufrimiento en sacrificio (sacrum-facere = hacer algo sagrado). Esto nos ayudará a amar más a Dios y, además, llevaremos a muchas almas al Cielo, uniendo nuestro sacrificio al de Cristo.
Oración: María, tú que has pasado por un dolor tan grande y un sufrimiento tan profundo, ayúdanos a seguir tu ejemplo ante las dificultades de nuestra propia vida.
Si quieres saber más, visita la página de EWTN en la cual encontrarás hermosas meditaciones acerca del dolor y las oraciones tradicionales de esta fecha.

Oracion a Nuestra Madre de los Dolores Coronada para pedir su Posible Procesion el Viernes de Dolores

AVEMARÍA DOLOROSA Dios te salve, María, llena eres de dolores; Jesús crucificado está contigo; digna eres de llorada y compadecida entre todas las mujeres, y digno es de ser llorado y compadecido Jesús, fruto bendito de tu vientre. Santa María, Madre del Crucificado, da lágrimas a nosotros crucificadores de tu Hijo, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Fuente: http://www.devocionario.com/maria/dolores_0.html

martes, 7 de octubre de 2008

¿Como rezar el Santo Rosario?

Introducción 1) Hacer la Señal de la Cruz y rezar el Credo. 2) Rezar un Padre Nuestro. 3) Rezar tres Ave María por la fe, la esperanza, la caridad. 4) Rezar un Gloria. o bien 1) Hacer la Señal de la Cruz y decir: Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme. Y rezar un Gloria. Santo Rosario 5) Enunciar el primer misterio (por ejemplo decir: El primer misterio gozoso es la Anunciación del Angel a María) y rezar un Padre Nuestro. 6) Rezar diez Ave María meditando el misterio. 7) Rezar un Gloria y la Oración de Fátima. 8) Enunciar el segundo misterio y rezar un Padre Nuestro. 9) Rezar diez Ave María meditando el misterio. 10) Rezar un Gloria y la Oración de Fátima. 11) Enunciar el tercer misterio y rezar un Padre Nuestro. 12 ) Rezar diez Ave María meditando el misterio. 13) Rezar un Gloria y la Oración de Fátima. 14) Enunciar el cuarto misterio y rezar un Padre Nuestro. 15) Rezar diez Ave María meditando el misterio. 16) Rezar un Gloria y la Oración de Fátima. 17) Enunciar el quinto misterio y rezar un Padre Nuestro. 18) Rezar diez Ave María meditando el misterio. 19) Rezar un Gloria y la Oración de Fátima. 20) Rezar la Salve. (Se pueden rezar las Letanías Lauretanas. Se puede rezar la Oración a San José, la Oración a San Miguel, la Oración al Corazón Inmaculado de María, el Sub Tuum Praesidium). Hacer la Señal de la Cruz.

jueves, 25 de septiembre de 2008

24 de Setiembre.. todos con Maria de la Merced

ORACION Virgen y Señora nuestra de la Merced,a ti suplicamos que, mediante tu maternal intercesión ante tu hijo Jesucristo, nos alcances la verdadera libertad de los hijos de Dios y nos hagas libres de cualquier esclavitud, de modo que experimentemos en nosotros la alegría de la salvación. Amén ORACION María, Merced de Dios, regalo de Cristo a los hombres. La Trinidad Santa te envió a Barcelona, mensajera de libertad y misericordia, para, por

medio de Pedro Nolasco, mostrarte corredentora, mediadora, Madre de todos, ternura de Dios para los pobres. Madre de la Merced, enséñanos a valorar nuestra fe cristiana, haznos capaces de amar con caridad mercedaria, conviértenos en portadores de paz. Que tus besos derritan la violencia que nos envuelve, hasta que recuperemos, en tu regazo materno, la ilusión de familia, transformado el mundo en un hogar. Bendice esta ciudad tuya, que te proclama patrona y princesa y gusta, enamorada, de llamarte madre.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Evangelio y Mediatcion del dia 8 de Setiembre Natividad de María Santísima

Evangelio: Mt 1, 1-16. 18-23 Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David. David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Cristo vino al mundo de la siguiente manera: estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Meditación: El Evangelio de hoy nos narra cómo ante la maternidad de María, José no sabía cómo comportarse. Buscaba una salida a aquella situación tan difícil para él. Es en esas circunstancias cuando se le apareció en sueños un ángel del Señor y le reveló que lo concebido en María era obra del Espíritu Santo. Con esto, se le encomienda a José la tarea de hacer las veces de padre terreno del Mesías. Y José hizo lo que el ángel le mandó. Aceptó a María con el misterio de su maternidad. José demostró así una gran disponibilidad a los planes de Dios y a todo lo que Dios le pedía, se desprendió de sí mismo y acogió la misión que se le confiaba, con su responsabilidad y su peso.La fe de María se encontró con la fe de José. Efectivamente, María y José pueden ser llamados verdaderamente dichosos, porque respondieron generosamente a la Palabra de Dios. Ellos vivieron lo que la Sagrada Escritura llama la "obediencia de la fe", por la que el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios. Sí, merece la pena meditar sobre la vida de José, porque toda su vida fue una peregrinación en la fe, y porque se mantuvo siempre fiel a la llamada de Dios hasta el final. Él vivió en actitud permanente de servicio y amor a María y a Jesús.Por último, podemos considerar que los evangelios no nos transmiten muchas palabras de José, pero esto mismo nos indica que José vivía en un clima de silencio y oración, lo que le permitía entregarse a las cosas de Dios y a su misión. Reflexión apostólica: Pensemos con qué unión y caridad se vivía en la casa de Nazareth, entre Jesús, María y José. José manifestaría un gran amor a Jesús y viceversa. Vivirían entre todos sirviéndose unos a otros movidos por el amor a Dios Padre. Tratemos también nosotros de imitar a la Sagrada Familia, viviendo las virtudes que en esta meditación hemos contemplado. Propósito: Imitar la fe de san José.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Oracion a la Virgen Niña

"CONCEDERÉ TODAS LAS GRACIAS QUE ME PIDAN LAS PERSONAS QUE ME HONREN EN MI INFANCIA, PUES ES UNA DEVOCIÓN MUY OLVIDADA"
(la Virgen a Sor Magdalena de San José, Mexico-1840) ¡Oh! Santísima Virgen Niña, que viniendo al mundo consolaste la tierra que en Ti saludó la aurora de la Redención por los prodigios de gracia que derramaste entre nosotros, escucha piadosa mis súplicas. En las penas que me afligen y especialmente en la necesidad que en este momento me oprime, toda mi esperanza está en Ti, ¡oh dulce Virgencita! Muéstrame pues que el tesoro de gracias que dispensas es inagotable, porque ilimitado es tu poder sobre el Corazón paternal de Dios. Escucha ¡oh Virgen Niña! mi ardiente súplica y alabaré eternamente la bondad de tu Corazón. Rezar tres Avemarías y una Salve. También agrada muchísimo a la Virgen Niña el rezo del Santo Rosario.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Momento de Oración

Entra un momento en la presencia del Señor, y adórale Mirad cómo se humilla cada día, como cuando bajó del trono real al seno de la Virgen. Cada día baja del seno del Padre al altar en las manos del sacerdote. E igual que se manifestó a los apóstoles en carne verdadera, así también ahora se manifiesta a nosotros en el pan consagrado. (San Francisco)
Yo doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, para que, por los merecimientos de la gloriosa santa Virgen María su Madre, del santísimo padre nuestro Francisco y de todos los santos, el mismo Señor que nos ha concedido un buen comienzo, nos conceda también crecer en el bien y perseverar hasta el final. Amén. (Santa Clara)
Te adoramos, Santísimo Señor Jesucristo, aquí y en todas tus iglesias que hay en el mundo entero, y te bendecimos, pues por tu santa cruz haz redimido al mundo (San Francisco) Hablemos, pues, según nos concede el Espíritu Santo, y supliquémosle humildemente que nos infunda su gracia para realizar de nuevo el día de Pentecostés en la perfección de los cinco sentidos y en la observancia del decálogo. Pidámosle que nos llene de un poderoso espíritu de contrición y encienda en nosotros las lenguas de fuego por la profesión de la fe, para que, ardientes e iluminados en los esplendores de los santos, merezcamos ver a Dios Uno y Trino (San Antonio de Padua)
Cristo es el camino y la puerta. Cristo es la escalera y el vehículo. Es el propiciatorio colocado sobre el arca de Dios. Es "el misterio escondido desde siglos". Quien se dirige a este propiciatorio con entrega absoluta y pone su mirada en el Señor crucificado mediante la fe, la esperanza, la caridad, la devoción, la admiración, el gozo, el amor, la alabanza y el júbilo del corazón, realiza con él la Pascua, es decir, el paso... Mas, para que este paso sea perfecto, es necesario que, suspendiendo la actividad intelectual, todo el afecto del corazón se transforme y dirija totalmente a Dios (San Buenaventura)
Santa Virgen María, no ha nacido en el mundo, entre las mujeres, ninguna semejante a ti, hija y esclava del altísimo sumo Rey, y Padre celestial. Madre de nuestro Señor Jesucristo y Esposa del Espíritu Santo: ruega por nosotros, con san Miguel arcángel y con todas las virtudes del cielo y con todos los santos, ante tu santísimo Hijo amado, Señor y Maestro (San Francisco)