viernes, 4 de diciembre de 2009

Quinto Dia de la Novena a Maria Inmaculada

Quinto Día Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo... Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original Oración ¡Oh Reina Purísima de los ángeles y de los hombres! Mil gracias y alabanzas te damos porque a la puertas de la vida hallaste la dracma preciosa que perdimos todos en nuestro primer principio, hallando la gracia que te salió al encuentro ya la Divinidad que te esperaba en los umbrales de la naturaleza tomando tus potencias en el primer Instante de su ser, al nobilísimo objeto que las estrenó porque se creaban solo para El. Te rogamos, Purísima Señora, que, pues no hubo en tu Purísima Concepción ser sin conocer a Dios, ni conocimiento sin amor ni amor sin merecimiento, nos concedas conocer a nuestro Buen Padre Dios para que conociéndole le amemos, amándole le poseamos y poseyéndole le gocemos por toda la eternidad. AMEN. Lectura bíblica (Jn. 2, 1-11) Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la Madre de Jesús. Fue Invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. El vine faltó y le dijo a Jesús su Madre: "No tienen Vino". Jesús contesta: "Mujer, ¿Cómo se te ocurre? Todavía no ha llegado mi hora". Su madre, sin embargo, dijo a los servidores: "Hagan todo lo que El les diga". Jesús les dice: "llenen las tinajas de agua". Los sirvientes las llenaron hasta el borde. Entonces Jesús les dijo: "Saquen ahora y llévenle al mayordomo para que lo pruebe". Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vine y como él no sabia de donde era, llamó al novio y le dijo: "Todos sirven primero el vine bueno y después el peor, pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora". Así Jesús comenzó sus signos y manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. PALABRA DE DIOS. Canción De la harina sois la flor para el Pan Sacramentado, que nunca tuvo salvado la Masa del Salvador; si para formarse Amor la previno candeal, Sois CONCEBIDA MARíA SIN PECADO ORIGINAL. Consideración Consideremos cómo el vino de las bodas de Caná simbolizan la plenitud de los bienes espirituales que Jesús traJo a los hombres. El vino del banquete nupcial de modo especial, nos recuerda la Eucaristía. María, aparece unida a su Hijo en Cana para que entendamos que Ella está siempre presente en la Celebración Eucarística anunciada y prefigurada en aquel banquete de bodas. Pensemos en el gran amor de Cristo a nosotros que lo llevó a quedarse realmente presente en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. La Purísima, dando Cuerpo y Sangre al Hijo de Dios Eterno colaboró activamente a nuestra Redención y a la Eucaristía. El Cuerpo y Sangre de Cristo que recibimos en la Eucaristía es carne que él tomó de la Virgen María. Procuremos imitar la pureza de corazón de María Inmaculada para prepararnos convenientemente a recibir la Santa Comunión. (Aquí se puede rezar el ROSARIO, se hace la PETICIóN y se cantan Tres AveMarías. Después se dice la oración del día) Oración del día Oh Jesús, que por amor a nosotros quisiste quedarte en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, te suplicamos, por los méritos de la siempre Virgen María, que nos purifique de tal manera que podamos recibirte dignamente en el Santísimo Sacramento y consigamos sus admirables efectos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMEN. La jaculatoria ¡ARCA DE LA ALIANZA, RUEGA POR NOSOTROS! Oración Final Bendita y alabada sea la sacrosanta e Individual Trinidad de nuestro gran Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero; en quien creemos, a quien amemos de quien esperamos el perdón de nuestras culpas y la salvación eterna por su Infinita misericordia; bendita sea porque creó a Nuestra Señora, la siempre Virgen María, exenta, pura y limpia de toda culpa original, en el primer Instante de su ser natural, Amén. Jesús, María y José.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Cuarto dia de la Novena a Maria Inmaculada

Cuarto Día
Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo... Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original Oración ¡Oh Reina Purísima de los ángeles y de los hombres! Mil gracias y alabanzas te damos porque a la puertas de la vida hallaste la dracma preciosa que perdimos todos en nuestro primer principio, hallando la gracia que te salió al encuentro ya la Divinidad que te esperaba en los umbrales de la naturaleza tomando tus potencias en el primer Instante de su ser, al nobilísimo objeto que las estrenó porque se creaban solo para El. Te rogamos, Purísima Señora, que, pues no hubo en tu Purísima Concepción ser sin conocer a Dios, ni conocimiento sin amor ni amor sin merecimiento, nos concedas conocer a nuestro Buen Padre Dios para que conociéndole le amemos, amándole le poseamos y poseyéndole le gocemos por toda la eternidad. AMEN.
Lectura Bíblica (Lc. 1,46-55) María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi; su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. él hace maravillas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre". PALABRA DE DIOS. Canción Con armónica unión se ajusta al divino acento en Vos, sonoro instrumento de toda la Redención, por tocar con proporción la música más cabal. SOIS CONCEBIDA MARíA SIN PECADO ORIGINAL.
Consideración Consideremos cómo María Santísima nos enseña a ser agradecidos con Dios y a alabarlo por todos los beneficios que nos concede. Por otra parte, las maravillas que Dios hizo en María Santísima desde su Inmaculada Concepción y su entrega total y amorosa a la obra de su Hijo en favor del género humano, justifican las oraciones y el honor que todas las generaciones cristianas le han rendido. Toda alabanza a María Santísima es un homenaje tributado a Dios del cual Ella es su criatura más perfecta; la obra maestra de su creación. El Señor ha querido que María Inmaculada sea modelo para quienes no aceptan pasivamente las circunstancias adversas de la vida personal y social y proclaman que Dios ensalza a los humildes y, si es el caso, derriba a los poderosos de sus tronos. Procuremos dedicar diariamente unos minutos a hablar con Dios y de esta manera disponernos a cumplir su voluntad a animarnos a hacer el bien a nuestros semejantes. El que ora está en armonía con Dios y con su prójimo. (Aquí se puede rezar el ROSARIO, se hace la PETICIóN y se cantan Tres AveMarías. Después se dice la oración del día)
Oración del día Señor Jesucristo, Dios y hombre verdadero, te alabamos y te damos gracias por haber escogido a María Santísima como el camino para venir a vivir con nosotros y te suplicamos, por su Intercesión maternal, que podamos ser con nuestra vida un himno a la gloria del Padre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMEN. La jaculatoria ¡MADRE, ENSéñANOS A ORAR!
Oración Final Bendita y alabada sea la sacrosanta e Individual Trinidad de nuestro gran Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero; en quien creemos, a quien amemos de quien esperamos el perdón de nuestras culpas y la salvación eterna por su Infinita misericordia; bendita sea porque creó a Nuestra Señora, la siempre Virgen María, exenta, pura y limpia de toda culpa original, en el primer Instante de su ser natural, Amén. Jesús, María y José

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Novena a la Inmaculada Concepción

Primer Día Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo... Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original Oración ¡Oh Reina Purísima de los ángeles y de los hombres! Mil gracias y alabanzas te damos porque a la puertas de la vida hallaste la dracma preciosa que perdimos todos en nuestro primer principio, hallando la gracia que te salió al encuentro ya la Divinidad que te esperaba en los umbrales de la naturaleza tomando tus potencias en el primer Instante de su ser, al nobilísimo objeto que las estrenó porque se creaban solo para El. Te rogamos, Purísima Señora, que, pues no hubo en tu Purísima Concepción ser sin conocer a Dios, ni conocimiento sin amor ni amor sin merecimiento, nos concedas conocer a nuestro Buen Padre Dios para que conociéndole le amemos, amándole le poseamos y poseyéndole le gocemos por toda la eternidad. AMEN.
Lectura bíblica (Gn. 3, 9 - 15) Dios llamó al hombre y le dijo: "¿Dónde estás?", Este contestó: "Te oí caminar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo: por eso me escondí". Dios le replicó: "¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? Acaso comiste del árbol del que te prohibí comer?" Dijo el hombre: "La mujer que me diste por compañera me dió del árbol y comí". Dios le dijo entonces a la mujer: "Por qué lo hiciste?". Contestó la mujer: "La serpiente me engañó y comí". Entonces Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho esto, serás maldita entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Caminarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaJe y su linaJe: él aplastará tu cabeza, mientras tu le atacarás el talón" PALABRA DE DIOS Canción Ave sois Eva trocada Sin el "ay" de aquella pena. Cómo os dirá gracia plena quién os busca maculada? Si lo dice la embaJada del ministro celestial: SOIS CONCEBIDA MARíA, SIN PECADO ORIGINAL.
Consideración Consideremos como Eva fue desobediente. Por su desobediencia fue causa de muerte para si' misma y para toda la raza humana. Al contrario, María Santísima, por su obediencia a la Palabra de Dios, se convirtió en causa de salvación para si como para todo el género humano. Sucedió, pues, que el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María. Porque lo que Eva había fuertemente ligado con su Incredulidad, la Virgen María la libertó por su fe. Procuremos imitar la fe y la obediencia de la Santísima Virgen María, para que, como Ella, seamos colaboradores en la obra salvadora de Jesucristo. (Aquí se puede rezar el ROSARIO, se hace la PETICIóN y se cantan Tres AveMarías. Después se dice la oración del día) Oración del día Señor Jesucristo, por el amor que tienes a María Santísima, aurora hermosa que puso término a nuestras desgracias y dio principio a nuestra salvación con su Concepción Inmaculada, te suplicamos que apartes de nosotros las tinieblas de la culpa y seamos digna morada del Espíritu Santo. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMEN. La jaculatoria ¡Virgen fiel, ruega por nosotros! Oración Final Bendita y alabada sea la sacrosanta e Individual Trinidad de nuestro gran Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero; en quien creemos, a quien amemos de quien esperamos el perdón de nuestras culpas y la salvación eterna por su Infinita misericordia; bendita sea porque creó a Nuestra Señora, la siempre Virgen María, exenta, pura y limpia de toda culpa original, en el primer Instante de su ser natural, Amén. Jesús, María y José. Las Tres AveMarías (Se rezan o cantan diariamente después de la Consideración, del Rosario y de la Petición). Oh Señora mía, Santa María, así como Dios Padre por su omnipotencia te hizo potentísima, así y te suplico que me asistas en mi muerte expeliendo' y quitando todo lo que me fuera contrario. DIOS TE SALVE MARíA... Oh Señora mía, Santa María, así como tu Hijo Santísimo se digno darte tanta claridad y conocimiento de suerte que alumbras al cielo con tus luces, así yo te suplico que en la hora de mi muerte alumbres e ilumines mi alma con el verdadero conocimiento de la fe corroborándola de suerte que no la manche alguna Ignorancia o error. DIOS TE SALVE MARíA . . . Oh Señora mía, Santa María, así como el Espíritu Santo, con su amor, a Ti lo Infundió totalmente, así te suplico que te dignes darme para la hora de mi muerte la dulcedumbre del amor divino con la cual toda cosa amarga me sea suavísima. DIOS TE SALVE MARíA...
Segundo Día Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo... Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original Oración ¡Oh Reina Purísima de los ángeles y de los hombres! Mil gracias y alabanzas te damos porque a la puertas de la vida hallaste la dracma preciosa que perdimos todos en nuestro primer principio, hallando la gracia que te salió al encuentro ya la Divinidad que te esperaba en los umbrales de la naturaleza tomando tus potencias en el primer Instante de su ser, al nobilísimo objeto que las estrenó porque se creaban solo para El. Te rogamos, Purísima Señora, que, pues no hubo en tu Purísima Concepción ser sin conocer a Dios, ni conocimiento sin amor ni amor sin merecimiento, nos concedas conocer a nuestro Buen Padre Dios para que conociéndole le amemos, amándole le poseamos y poseyéndole le gocemos por toda la eternidad. AMEN. Lectura bíblica (Est. 15, 4-7.12-13. 9.10,5,3.7.3-4) Al terminar la oración, Ester se vistió con todo lujo. Luego, invocando al Dios y salvador que vela sobre todos, marchó con el rostro alegre, pero con el corazón angustiado. Atravesó todas las puertas, hasta quedar de pie ante el rey. Este levantó la cabeza y miró a Ester. La reina palideció, se apoyó en el hombro de una doncella y se desmayó. El rey entonces se inquietó; saltó de su trono y tomó a Ester en sus brazos preguntándole: "¿Qué te pasa, reina Ester? Pídeme lo que sea y te daré hasta la mitad de mi reino". La reina Ester respondió: "Si he encontrado gracia a tus Ojos, perdóname mi vida y la de mi pueblo. Eso es lo que quiero y lo que te pido". El rey extendió hacia Ester el cetro de oro y ella se levantó y quedó en pie ante el rey. PALABRA DE DIOS. Canción Ester que tocáis primero en el cetro de la Cruz, que ya para darnos luz ofrece el Divino Asuero Porque no os comprende el fuero del castigo universal, SOIS CONCEBIDA MARíA SIN PECADO ORIGINAL. Consideración Consideremos a María Santísima preservada de la ley universal del pecado original, como lo fue la Reina Ester de la ley común del rey Asuero. María Inmaculada es la bendita entre todas las mujeres, es la que halló gracia a los ojos de Dios. Ella es la Reina de misericordia, que desde la cumbre de su grandeza, puede compadecerse mejor y socorrer nuestras necesidades intercediendo ante su Divino Hijo Jesucristo. Procuremos cumplir en nuestra vida diaria las promesas bautismales. Por el Bautismo hemos nacido a la vida de la gracia. Esforzémonos por mantenernos en amistad con Jesucristo. (Aquí se puede rezar el ROSARIO, se hace la PETICIóN y se cantan Tres AveMarías. Después se dice la oración del día) Oración del día Señor Jesucristo, por el amor con que libraste de las leyes comunes de la naturaleza a tu querida Madre, la Virgen María, te suplicamos, nosotros peca- dores, que nos des verdadero dolor de nuestras culpas y poder gozar de la libertad que nos ha merecido. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amen. La jaculatoria Ea, pues, señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Oración Final Bendita y alabada sea la sacrosanta e Individual Trinidad de nuestro gran Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero; en quien creemos, a quien amemos de quien esperamos el perdón de nuestras culpas y la salvación eterna por su Infinita misericordia; bendita sea porque creó a Nuestra Señora, la siempre Virgen María, exenta, pura y limpia de toda culpa original, en el primer Instante de su ser natural, Amén. Jesús, María y José. Las Tres AveMarías (Se rezan o cantan diariamente después de la Consideración, del Rosario y de la Petición). Oh Señora mía, Santa María, así como Dios Padre por su omnipotencia te hizo potentísima, así y te suplico que me asistas en mi muerte expeliendo' y quitando todo lo que me fuera contrario. DIOS TE SALVE MARíA... Oh Señora mía, Santa María, así como tu Hijo Santísimo se digno darte tanta claridad y conocimiento de suerte que alumbras al cielo con tus luces, así yo te suplico que en la hora de mi muerte alumbres e ilumines mi alma con el verdadero conocimiento de la fe corroborándola de suerte que no la manche alguna Ignorancia o error. DIOS TE SALVE MARíA . . . Oh Señora mía, Santa María, así como el Espíritu Santo, con su amor, a Ti lo Infundió totalmente, así te suplico que te dignes darme para la hora de mi muerte la dulcedumbre del amor divino con la cual toda cosa amarga me sea suavísima. DIOS TE SALVE MARíA...
Tercer Día Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo... Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original Oración ¡Oh Reina Purísima de los ángeles y de los hombres! Mil gracias y alabanzas te damos porque a la puertas de la vida hallaste la dracma preciosa que perdimos todos en nuestro primer principio, hallando la gracia que te salió al encuentro ya la Divinidad que te esperaba en los umbrales de la naturaleza tomando tus potencias en el primer Instante de su ser, al nobilísimo objeto que las estrenó porque se creaban solo para El. Te rogamos, Purísima Señora, que, pues no hubo en tu Purísima Concepción ser sin conocer a Dios, ni conocimiento sin amor ni amor sin merecimiento, nos concedas conocer a nuestro Buen Padre Dios para que conociéndole le amemos, amándole le poseamos y poseyéndole le gocemos por toda la eternidad. AMEN. Lectura bíblica (Lc. 1,26-38) Dios envió al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José. de la familia de David: el nombre de la Virgen era María. El ángel le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está Contigo". Ella se turbó y pensaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz un hijo al que pondrás el nombre de Jesús. El será grande y con razón lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su antepasado. Reinará sobre la casa de Jacob por siempre y su reino no tendrá fin'. María entonces dijo al ángel: "¿Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre"? Contestó el ángel: "El Espíritu Santo descenderá sobre Ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán hijo de Dios". María dijo entonces: "Yo soy la esclava del Señor. Hágase en Mi, según tu palabra. PALABRA DE DIOS. Canción Como la culpa traidora al sol no pudo mirar, tampoco pudo aguantar que amaneciese la aurora, pues huye de Vos, Señora, este nocturno animal. SOIS CONCEBIDA MARíA SIN PECADO ORIGINAL. Consideración Consideremos como María Santísima no fue un instrumento puramente pasivo en las manos de Dios, sino que cooperó a la salvación de los hombres con fe y obediencia libres. Ella, enriquecida desde el primer instante de su concepción con una Santidad en extremo singular, al aceptar el mensaje divino se convirtió en Madre de Jesús, y al abrazar de todo corazón, sin entorpecimiento de pecado alguno la voluntad salvífica de Dios, se consagró totalmente como esclava del Señor a la persona y a la obra de su Hijo, sirviendo con diligencia al misterio de la Redención con El y bajo El, con la gracia de Dios omnipotente. Por esto la Iglesia llama a la Madre de Dios "totalmente santa e Inmune de toda mancha de pecado, como plasmada y hecha una nueva criatura por el Espíritu Santo". Procuremos quitar de nuestra vida todo obstáculo, todo pecado que nos impida llegar a Jesucristo haciendo una buena confesión. (Aquí se puede rezar el ROSARIO, se hace la PETICIóN y se cantan Tres AveMarías. Después se dice la oración del día) Oración del día Señor Jesucristo, que no tienes nada en común con las tinieblas del pecado y que has querido que tu Santa Madre, la Virgen María, fuera limpia y pura desde el primer instante de su ser natural, te suplicamos humildemente que nos libres de todo mal y no nos dejes caer en la tentación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMEN. La jaculatoria ¡Madre Santísima, Ruega por nosotros! Oración Final Bendita y alabada sea la sacrosanta e Individual Trinidad de nuestro gran Dios y Señor, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero; en quien creemos, a quien amemos de quien esperamos el perdón de nuestras culpas y la salvación eterna por su Infinita misericordia; bendita sea porque creó a Nuestra Señora, la siempre Virgen María, exenta, pura y limpia de toda culpa original, en el primer Instante de su ser natural, Amén. Jesús, María y José. Las Tres AveMarías (Se rezan o cantan diariamente después de la Consideración, del Rosario y de la Petición). Oh Señora mía, Santa María, así como Dios Padre por su omnipotencia te hizo potentísima, así y te suplico que me asistas en mi muerte expeliendo' y quitando todo lo que me fuera contrario. DIOS TE SALVE MARíA... Oh Señora mía, Santa María, así como tu Hijo Santísimo se digno darte tanta claridad y conocimiento de suerte que alumbras al cielo con tus luces, así yo te suplico que en la hora de mi muerte alumbres e ilumines mi alma con el verdadero conocimiento de la fe corroborándola de suerte que no la manche alguna Ignorancia o error. DIOS TE SALVE MARíA . . . Oh Señora mía, Santa María, así como el Espíritu Santo, con su amor, a Ti lo Infundió totalmente, así te suplico que te dignes darme para la hora de mi muerte la dulcedumbre del amor divino con la cual toda cosa amarga me sea suavísima. DIOS TE SALVE MARíA...

lunes, 12 de octubre de 2009

A Papá.......Al Señor de los Milagros

1. Señor de los Milagros, a ti venimos en procesión: Porque ¡Sólo Tú, tienes palabras de vida eterna! (ver Jn 6,68). Porque ¡Sólo Tú, eres el único salvador del mundo ayer, hoy, y lo será siempre! (ver Heb 13,8).
2. Señor de los Milagros, ayúdanos a responder con generosidad al llamado del Papa Benedicto XVI de tener una fe adulta y madura, profundamente arraigada en la amistad contigo, en quien la verdad y el amor se identifican, para así «realizar la verdad en la caridad».
3. Sostén, todos nuestros esfuerzos. En el alba del tercer milenio: Llévanos a contemplar Tú rostro, en compañía de Santa María. Concédenos una conversión profunda y sincera, que es reconciliación y vida nueva. Ayúdanos a ser santos, porque no hay mayor tristeza e irresponsabilidad que la de no trabajar ardorosamente por nuestra santidad. Renueva en tu amor nuestras comunidades, para que sean “casas y escuelas de oración y de comunión”. Que sepamos escuchar y anunciar tu Palabra con un corazón generoso como el de Santa María. Que redescubramos tu acción misericordiosa en nuestras vidas sobretodo en el sacramento de la Reconciliación. Suscita en nuestras vidas el “asombro eucarístico” que nos lleve a descubrir la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia. Bendice nuestras familias, para que como verdaderas “iglesias domésticas”, sean cenáculos de amor fiel y duradero, y santuarios donde la vida sea querida, esperada y acogida como valor único e irrepetible. Anima a nuestros jóvenes para que se comprometan generosamente en tu Iglesia. Haz que nuestra Arquidiócesis se vea bendecida con el aumento de nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Apóyanos en nuestros esfuerzos por construir una sociedad más justa y reconciliada. Haz que brillemos por nuestro amor hacia los pobres, por nuestra solidaridad con los enfermos, ancianos y explotados, y por nuestra capacidad de perdonar al que nos ofende. Vela para que seamos defensores valientes de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural. ¡Señor de los Milagros! Que en todos nuestros esfuerzos sepamos cooperar activamente con tu gracia, ya que sin ella nada podemos hacer.
4. Nos alienta el saber que contamos: Con tu compañía, fuerza inspiradora para nuestro camino. Con el impulso de tu Espíritu, que como en Pentecostés, nos empuja hoy a caminar animados con la esperanza que “no defrauda” (Rom 5,5). Con la guía y el amor maternal de tu Madre Santísima, quien nos acompaña en este camino como aurora luminosa y estrella de la nueva evangelización. Y con la ayuda de nuestros santos peruanos quienes con su intercesión y ejemplo de vida nos invitan a que hagamos florecer en el Perú de hoy una nueva oleada de santidad que transforme nuestra sociedad y haga presente en ella la ansiada “civilización del amor”.
Que de esta manera toda nuestra Iglesia de Piura y Tumbes, te encuentre de verdad a Ti, que eres el Camino, la Verdad y la Vida. Que así sea. Amén.
San Miguel de Piura, 28 de octubre de 2006
Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V. Arzobispo Metropolitano de Piura

Consagracion a María Santísima de la Nube

Oh Milagrosa Virgen de la Nube!
Madre de Jesús y Madre nuestra
bienvenida seas a esta tu casa;
te saludamos con todo el afecto de nuestro corazón,
quisiéramos que en este día
ninguna acción nuestra te desagrade,
quisiéramos honrarte como los ángeles
te honran en el cielo, alabarte y bendecirte
con todos los justos, y servirte
con la fe y devoción de tus verdaderos hijos.

lunes, 14 de septiembre de 2009

15 de Setiembre...Al Pie de la Cruz estaba

SECUENCIA



La Madre piadosa estaba ¡Oh cuan triste y afligida

junto a la cruz, y lloraba estaba la Madre herida,

mientras el Hijo pendia; de tantos tormentos llena,

cuya alma triste y llorosa, cuando triste contemplaba

traspasada y dolorosa, y dolorosa miraba

fiero cuchillo tenia. del Hijo amado la pena!



¿Y cual hombre no llorara Hazme contigo llorar

si a la Madre contemplara y de veras lastimar

de Cristo en tanto dolor? de sus penas mientras vivo;

¿Y quien no se entristeciera, porque acompanar deseo

Madre piadosa, si os viera en la cruz, donde lo veo,

sujeta a tanto rigor? tu corazon compasivo.



Por los pecados del mundo, ¡ Virgen de virgenes santas!,

vio a Jesus en tan profundo llore ya con ansias tantas

tormento la dulce Madre. que el llanto dulce me sea;

Vio morir al Hijo amado porque su pasion y muerte

que rindio desamparado tenga en mi alma de suerte

el espiritu a su Padre. Que siempre sus penas vea.



¡Oh dulce fuente de amor!, Haz que su cruz me enamore

hazme sentir tu dolor y que en ella viva y more

para que llore contigo. De mi fe y amor indicio;

y que, por mi Cristo amado, porque me inflame y encienda

mi corazon abrasado y contigo me defienda

mas viva en El que conmigo. en el dia del juicio.



Y, porque a amarlo me anime Haz que me ampare la muerte

en mi corazon imprime de Cristo, cuando en tan fuerte

las llagas que tuvo en si. trance, vida y alma esten;

Y de tu Hijo, Senora, porque, cuando quede en calma

divide conmigo ahora el cuerpo, vaya mi alma

las que padecio por mi. a su eterna gloria. Amen.

viernes, 11 de septiembre de 2009

EL SUFRIMIENTO GLORIFICADO


Los próximos días vamos a celebrar la fiesta de la “exaltación de la Santa Cruz” y de “nuestra Señora, la Virgen de los dolores”.
¿Por qué motivo la Iglesia puede celebrar la cruz y el dolor?
Sabemos que algunas sectas rechazan la cruz que llevan los católicos. Dicen que es maldición para el que la lleva… que trae mala suerte y que se trata más bien de algo que la Biblia maldice.
Evidentemente que habría que refutar muchas cosas en esta manera de hablar.
Por una parte, sí es cierto que, según la Biblia, el que muere en la cruz es un maldito. Así nos recuerda San Pablo (Ga 3,13) citando el Deuteronomio (21,23). La razón es que se suponía que el crucificado es una persona que ha llevado una vida infame.
Pero, por otro lado, sabemos que aquí se trata de Jesús, quien fue injustamente sentenciado como si fuera un criminal.

Sin embargo, en la misericordia de Dios, esa crucifixión de Jesús fue el principio de salvación para todos, incluso para esas sectas que rechazan la cruz como una maldición...

Por su parte la Iglesia celebra la fiesta de ese día, recordando la dedicación de la basílica que se construyó en Jerusalén, para mostrar al pueblo la cruz del Redentor que había encontrado Santa Elena.

En este sentido, y si meditamos con verdadera fe, descubrimos que la cruz se ha convertido en un instrumento de triunfo y garantía de que hemos sido perdonados por Dios.

En efecto, al celebrar la Iglesia la cruz en este día, nos invita a rezar así:

“Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo muerto en la cruz”… Ese ha sido el regalo del Padre y por eso le pedimos que, por los méritos de Jesús, alcancemos el cielo que Él nos mereció con su dolorosa muerte.

También sabemos que en el prefacio la liturgia nos explica lo que se celebra en la fiesta de ese día.

En el caso concreto de la exaltación de la Santa Cruz, leemos:

“Has puesto la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que, donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció en un árbol, fuera en un árbol vencido por Cristo”.

Motivos más que suficientes para recordar, con amor y gozo, fuera del tiempo penitencial de la Semana Santa, la victoria de Cristo desde la cruz y la salvación nuestra, precisamente por la cruz.

En cuanto a los dolores de Santa María, no nos gozamos porque Ella sufrió. Sino porque sus dolores, junto a la cruz de Cristo, han servido también para la salvación de todos, aunque de una manera muy distinta de los sufrimientos de nuestro Redentor.

Porque si todo sufrimiento de cualquiera de los que formamos parte del cuerpo místico de Cristo, es purificante para todo el cuerpo, mucho más el dolor de María Santísima porque, aunque es criatura, es también la Madre de Dios y Madre nuestra.

Así sufrió por motivo de los dolores de su Hijo, el predilecto del Padre encarnado, y al mismo tiempo nos ayudó a nosotros los hijos espirituales que Jesús le dio desde la cruz.

Esto mismo nos enseña la oración del día:

“Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección”.

En este momento, no sé por qué, recordé a Mónica intercediendo por Agustín…

Todos estos dolores le merecieron a la Virgen que, sin morir, recibiera la palma del martirio junto a la cruz. Por eso uno de los títulos que la Iglesia da a María es el de “Reina de los mártires”, porque, sin morir, sufrió más que todos ellos.

De esta manera también se cumplió el anuncio de Simeón:

“Una espada traspasará tu alma”.

Así, Santa María sufre en el alma lo que su Hijo sufrió en el cuerpo. Él es nuestro Redentor único que nos salvó de nuestros pecados y Ella es la Corredentora que “compadeció” con Él por todos nosotros.

Estas dos fiestas, por tanto, no son para gozarse en el dolor por el dolor, sino en la fecundidad que brota del sufrimiento vivido dentro del plan de Dios.

Es una invitación para que todos nosotros aprovechemos los sufrimientos y limitaciones de la vida, para ofrecerlos al Padre unidos con los de Cristo.

Éste es el camino cristiano que, a veces, se expresa así: por la cruz a la luz.

José Ignacio Alemany Grau, Obispo

Director Interino de Programación de Radio María